“Mercedes Eirín ha gastado en el proyecto decorativo algo más que tiempo y talento. Sus inclinaciones artísticas han sellado las paredes y dispuesto sobre el pavimento algunas piezas de verdadera retórica escultórica. Muebles que antes de usarlos invitan a mirarlos.”

“Podría parecer algo impostada toda esta retórica si no fuera porque Eirín hace fluir el efectismo visual de su obra hacia el utilitarismo, la comodidad y el bienestar de los transeúntes.”

                       Gracias a Fernando Gallardo..            EL PAIS-